La primera mujer que se rio en su cara no lo hizo por crueldad, sino porque Mateo acababa de ofrecerle matrimonio como si el dinero pudiera corregir en un minuto la soledad que llevaba años pudriéndosele por dentro.
La humillación no llegó en una junta directiva, ni en una portada financiera, ni en uno de esos salones donde los hombres como él aprendían […]