La traición no estaba en la cama deshecha, sino en la risa ahogada de su propia hermana al otro lado de la puerta, en esa confianza obscena de quienes ya llevan demasiado tiempo mintiendo como para seguir teniendo miedo.
Isabela no necesitó empujar del todo para entenderlo. Bastó con el perfume que no era suyo mezclado con el olor a su propio jabón, la […]