La peor traición no fue que encerraran a Nayeli diez años en un hospital psiquiátrico, sino descubrir que, mientras ella aprendía a sobrevivir entre muros blancos, su hermana gemela estaba siendo destruida en silencio por el hombre que juró protegerla.
La vio entrar con gafas oscuras, un pañuelo al cuello y esa manera demasiado cuidadosa de caminar que tienen las mujeres que ya aprendieron a […]