La dejó frente a un rancho podrido con una madre agonizando en el asiento de atrás, y ni siquiera tuvo el valor de mirarla cuando dijo que se iba con otra mujer.
El motor de la camioneta seguía encendido cuando Ernesto soltó la frase que terminó de partirle la vida. No gritó. No hizo una escena. Lo […]