La bofetada no vino de una enemiga, sino de la mujer que iba a llamarla familia cuando le arrancó el velo de la cabeza y lo dejó caer al suelo como si también quisiera arrancarle la dignidad.
Greta no se movió. Sintió el tirón en el cuero cabelludo, el frío repentino sobre la nuca y ese silencio obsceno que solo existe cuando […]