La humillación llegó vestida de seda cuando la suegra de Sofía le limpió una mancha imaginaria del vestido y susurró que una mecánica jamás debía tocar el apellido de una familia poderosa.
Sofía no respondió. Solo sostuvo el ramo con las manos quietas, esas manos que todos miraban como si aún olieran a grasa y taller, sin […]