La traición no empezó cuando la pitón se tensó contra su pecho como una cuerda viva, sino el día en que Valeria empezó a confiar más en el cuerpo frío del animal que en las manos de los hombres que juraban amarla.
Aquella noche la casa estaba en silencio, pero no en paz. La lluvia golpeaba los ventanales con una constancia gris, el reloj del comedor marcaba […]