La traición no le mostró los dientes en la calle vacía, sino en la calma con la que el hombre que más confiaba en ella estaba a punto de dejar morir a alguien detrás de una puerta cerrada.
Cuando Bruma clavó las patas en el suelo y se negó a seguir obedeciendo, Inés sintió primero vergüenza, luego irritación y, al final, un miedo […]