La primera vez que la niña gritó que algo le caminaba por dentro, Derek pensó que el verdadero peligro no era la enfermedad, sino la humillación de ver a su hija consumirse mientras todos los médicos lo miraban como si el dinero pudiera comprar una explicación.
A las tres de la madrugada, la casa entera tembló con ese grito. No fue un llanto infantil ni una pesadilla cualquiera. Fue un sonido […]