La humillación empezó cuando el niño puso sus monedas sobre el mostrador de mármol y la empleada las empujó de vuelta como si estuvieran sucias.
—Aquí no vendemos lástima —dijo ella, sin bajar la voz.Todos en la pastelería miraron. Señoras con bolsos caros. Hombres de traje. Una niña con zapatos […]