Quítate esa grasa de las manos antes de tocar los anillos —dijo la madre del novio, lo bastante alto para que lo escucharan las mujeres de la primera fila, los meseros, el sacerdote… y también Paola.
El golpe no vino por la voz, sino por las miradas que bajaron sobre ella al mismo tiempo: frías, medidoras, satisfechas. Paola no respondió. Sintió […]